Eficiencia Energética

La Eficiencia Energética consiste en realizar el mismo proceso o actividad con la menor cantidad de energía posible. Esto supone un beneficio económico, reducción de costes en energía, y respeto medioambiental al reducir las emisiones de CO2.

La Eficiencia Energética debe producir una “eficiencia económica”, no solo de reducción de costes en energía, sino que la inversión sea compensada por los ahorros de costes conseguidos, es decir, las actuaciones que se realicen en una instalación para que esta sea más eficiente, económicamente deben ser viables. De nada nos sirve sustituir una máquina por otra más eficiente, si la diferencia de costes entre ambas es tan grande que no llegamos a cubrirlo con los ahorros que obtenemos del uso de la misma.

Un caso práctico es el de los electrodomésticos y las diferentes calificaciones energéticas, (A++, A+, A, B, C, etc…) cuanto más eficiente es el electrodoméstico, más nos cuesta la compra, pero hay que tener en cuenta el consumo de energía a lo largo de su vida útil, y está demostrado que esa diferencia se recupera rápidamente.

Por otro lado, se produce una mejora de la Eficiencia Energética pero sobre todo económica, simplemente modificando hábitos, apagando luces, stand by de equipos, ordenadores, regulando la climatización correctamente, etc., evidentemente siempre que no sea necesario que estén funcionando. También podemos conseguir esta mejora optimizando los contratos con las empresas suministradoras.